La etapa que conecta Évora con Castelo Branco abarca una distancia considerable y atraviesa paisajes variados, desde las llanuras alentejanas hasta las zonas más montañosas próximas a Castelo Branco. Aunque no se dispone de una descripción detallada de esta etapa específica, se sabe que el Camino Naciente pasa por localidades como Mértola y Évora antes de continuar hacia el norte. Évora, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece numerosos puntos de interés para los peregrinos, como su catedral, el Templo Romano y la Capilla de los Huesos en la Iglesia de San Francisco. Desde Évora, el camino continúa hacia el norte, pasando por localidades como Estremoz y Portalegre, antes de llegar a Castelo Branco.